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Mi minimalismo personal

No es que me esté volviendo minimalista del todo, pero si aplicando tips estoy ahorrando tiempo en ordenar, limpiar. Estoy despejando mi casa y mi mente. Te cuento...

Minimalismo y wallapop, menudos descubrimientos hice!!!

Todo comenzó con el síndrome del nido, ese síndrome que sufrimos las embarazadas donde se nos da por limpiar, ordenar, sacar todo, tirar, hacer espacio y despejar zonas.

Pues eso se me extendió hasta ahora, casi 5 meses después de dar a luz.

Yo no tenía ni idea de minimalismo, pero si que descubrí que en el 2013 escribí un post mas o menos relacionado con ello, sobre el consumismo. Leer post el consumismo consume.

Hace unos meses fuimos a Mallorca a pasar un fin de semana como regalo del día del padre, y llegó el momento maldito de "hacer la maleta" odio hacer maletas, no se que llevarme, pongo de todo que luego no uso, intento llevar outfits (mudas) armados y luego meto un montón de "por si acasos", vamos que al final llevo mil cosas innecesarias.

Por un fin de semana hice un maletón increíble, y luego llegó mi chico y en dos minutos hizo su maleta tan pancho y se quedó tan ancho, yo había gastado mucho más tiempo y calentamiento de cabeza que él, que injusto.

Él siempre hizo las maletas igual de rápido y sin problemas, pero nunca lo había tenido en cuenta, y esta vez como mi tiempo valía oro con una bebé de apenas 3 meses me quedé con ese dato, con la velocidad y facilidad con la que hacía la maleta.

Pero claro, ya era minimalista con la ropa de calle, tiene:


-2 camisas tejanas
-2 camisas a cuadros
-2 tejanos (jeans)

-Y algunas zapatillas

(No aplica nada a ropa de deporte, eso es un mundo aparte jeje)

¿Cómo podía ser que hiciera la maleta tan rápido y yo me liara tanto?

 ¿Porque yo me partía la cabeza mirando que ponerme, y encima teniendo un vestidor que se cae de toda la ropa que tengo, y sentía que no tenía que llevar y que ponerme?

Analizando descubrí que él tenía la ropa justa y yo tenía tanta ropa que me asfixiaba, que me "hacía ruido", que ocupaba espacio y hasta me anulaba...
Ropa de otras temporadas que hacía mucho que no me ponía y probablemente jamás me volvería a poner.
Vamos evolucionando y (sobre todos las mujeres) vamos cambiando de estilos.

¿Para que quería tantos vestiditos ceñidos discotequeros si no voy a una discoteca ni aunque me regalen la entrada?

Que alguien me explique para que tenía tantos tacones gastados, botas eternas, chaquetas en perfecto estado pero puestas una sola vez ocupando sitio gratuitamente. ¡Menudo despropósito!

-Tenía 4 zapatillas de estar por casa (pantuflas) cuatro, sí cuatro!!

-Tenía 5 chaquetas tejanas, todas casi casi iguales. 

-Pijamas, no quiero ni nombrar la cantidad que tenía.

-Zapatillas tenía:
  1 de tenis (no juego al tenis)
  1 de padel (hace mil años que no juego al padel)
  1 de senderismo
  1 para running
  2 para el gimnasio
  3 Munich casi iguales las 3
  2 Bikkembergs, gastadísimas
  1 Adidas de calle
  1 Reebok de calle
Y unos cuantos etc, que me da hasta apuro seguir contando...

-Sandalias planas de verano, también prefiero no enumerar, no es que tenía una de cada color, tenía varias de cada color, porque cada temporada me compraba nuevas y no era capaz de deshacerme de las otras de la otra temporada.

-Bolsos (carteras, incluidas mochilas y tipo de mimbre, cestas, etc.) madre mía, muchos tenía, pero muchos, y todos de marca, bueno... ningún Louis Vuitton. ni nada de lujo, pero si DKNY, G-Star, Armani, Dolce Gabanna, Bimba y Lola, Michael Kors, Adidas, Nike, Benetton, Zara, Mango, etc, etc y un tristísimo etc.

No quiero entrar en detalles, pero así con bikinis, ropa interior, camisetas, camisas, jersey, bufandas, accesorios, cinturones, pantalones, faldas, vestidos, etc.

En el mismo Mallorca en momentitos de relax en el hotel me puse a leer sobre como quitarme de encima toda esa ropa que no me hacía ningún servicio, y al contrario hasta negativizaba mi vida, porque llamadme dramática, pero sentía hasta que me estancaba en muchos sentidos.

Miré y me enteré sobre como funcionaban Chicfy, Percentil, Micolet, etc. La única que probé y no la recomiendo es Chicfy, yo solo quería vender, no quería estar respondiendo cual red social para que el algoritmo me ame y me publique en el escaparate (sección donde publican tu ropa y se vende), además las comisiones eran altísimas, y encima había que sacar fotos bonitas, en fin, que me cerraron la cuenta, imaginen!!!

Y así fue como llegué a Wallapop, mundo que requiere un post especial.

Llegamos de las mini vacaciones y saqué todo, todo, todo.
Fuí por sectores del vestidor. Entre teta y pañales fuí quitando y haciendo montones:

-Montón 1: Conservar. Uso a diario o muy frecuentemente.

-Montón 2: Tirar. Descosido, con bolas, roto, viejo o feo.

-Montón 3: Dar. Ropa que no está para tirar pero tampoco para vender.

-Montón 4: Vender. Ropa que no me pongo pero que es de marca, está en perfectísimo estado, como mucho usado solo una vez. 

Determiné que todo eso tenía que salir del vestidor y de mi casa, así que fue a parar al trastero (que a Dios gracias lo tengo fuera de la casa, en el patio). 

Saqué 6 o 7 bolsas grandes con ropa para dar, y las llevé enseguida a la Cruz Roja, no quería ponerlas en los contenedores de la humana porque la venden y no hacen beneficencia con ella.

A las bolsas de tirar si que las llevé al contendedor verde de Humana... a esa sí, si había algo rescatable que lo rescaten y lo demás espero que lo hayan tirado para reciclar en todo caso.

Lo de vender, lo llevé al trastero sin saber muy bién como me lo quitaría de encima, algunas cosas como estaba insegura de querer deshacerme de ellas las dejé ahí para ver si las echaba de menos, y no fue el caso todavía. En otro post contaré como organicé este tema, ahora no es el caso.

Y solo me quedó en el vestidor ropa funcional, ropa "ponible", que uso habitualmente, y todavía todo se veía llenito, bfff. Pero hice un buen descargo.

Al hacer esto, que me llevo unos días... me dió una sensación tan linda de libración que empecé a ver cosas que me sobraban por todo lados. 

Fuí por sectores de la casa, limpiando...

El baño: tenía varias cremas empezadas, champús, y jabones. Maquillaje no tenía mucho, pero aún así cosas caducadas. Muestras de todo jamás usadas.

Luego empecé a ver vídeos sobre orden y organización, miré videos en YouTube sobre el método del libro La Magia del Orden.
Leí blog, escuché Podcast (amo los podcast) sobre estos temas y en ellos siempre salía el minimalismo.

Todo me llevaba a mirar alrededor y a pensar la de cosas que estorban y que llevan su tiempo de mantenimiento.

Arrasé con todo, tiré muchas cosas, y con cada cosa inservible que tiraba tomaba conciencia del dinero que había gastado en adquirir ese objeto sin ningún sentido.

Ahora es que no tengo ni que ordenar. 

La habitación de Alex por ejemplo, con solo tender la cama ya está perfectamente ordenada.

Nuestra habitación tiene el vestidor a la vista y menudo cambio!!!
Quitar toda esa ropa hizo que no tenga que pensar que me pongo, porque solo tengo la ropa que me gusta, que uso y que me queda bien.

En el baño, solo quedaron las cosas justas, gasté las cremas y champús empezados, tiré cosas caducadas y todo tiene otra estética.
Ordené los cajones por temáticas en cajitas, todo tiene su sitio, esta ordenado, fácil de encontrar, como más simple.

En la cocina, no tenía mucha cosa, pero si tiré tapas de tuppers sueltas, y recipientes machados o viejos. Tiré bolsas de harinas, pasta, sopas a  medias, eso que las pruebas y no te convencen y las acumulas.

La estantería del comedor es un caso aparte porque no está como me gustaría pero poco a poco va descargandosé.

Una vez despejado todo, mi vida cambió, y parece una boludez, pero no tengo que ordenar, simplemente dejando cada uno las cosas en su sitio ya está. Tengo tiempo para hacer mi curso online, para mi proyecto personal (ya les contaré) y sobre todo y ante todo para mis hijos.

Lo mejor de todo ha sido que se me han quitado aún más las ganas de comprar ropa u objetos. Al contrario, me estoy sacando un sobre sueldo con las cositas que vendo en wallapop, y sí es un curro responder mensajes y quedar con la gente o hacer envíos (amo hacer envíos) pero para mí vale mucho la pena.

Asi que esa es mi recomendación:

Despeja tu casa y despeja tu mente.


Y por último, les dejo una foto de como quedó mi colección de sandalias para este verano, y eso que unas son chanclas de playa/piscina.


ser minimalista
Colección de sandalias minimalista
Este vídeo me parece interesante sobre el tema:



Espero que puedas también hacer un cambio positivo en tu casa y en tu vida. Cualquier cosa en la que te pueda ayudar me dices...

Besos y abrazos.

Marianela.