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Sinforosa y la Virgen de la Estrella - Microrrelato

Así, con mi cuerpo raído y ajado.

Así, con la pierna cruzada, y valentonada.

Así, con fósforos en la mano, pero sin candelas.

Así, con tu cárdigan gris de lana barata, tejido aquel otoño.

Así, con mi peinado de siempre y sosteniendo la mirada.

Así, con estas flores resguardadas del tiempo con nylon para perpetuarlas.

Así, orgullosa y serena, sosegada y mansa.

Así, con un gesto cual Gioconda.

Aquí y con contundencia, en tu honor y por tu espíritu ante la Virgen de la Estrella.

Así, jamás sospecharán que yo, una apacible señora que extraña a su marido lo tiene seccionado y sepultado bajo el robledal  donde le advertí que terminarías.

Así como viniste te fuiste, una vez más porque así lo decidí yo.

Hasta nunca mi amor.

Siempre tuya.


Sinforosa