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Carta a Papá Noel

Soñando como siempre hice una lista de regalos para Papá Noel.

Querido Papá Noel, este año me merezco muchas cosas por razones
que se ven en el día a día, ni más ni menos que nadie... vamos, lo que queremos y nos merecemos todos.

Quiero:

♠ Un iPhone
♠ Una guitarra acústica
♠ Una Thermomix (Robot para cocinar)
♠ Una bici nueva
♠ Bolsos, zapatos y botas
♠ Un viaje a una isla paradiscíaca
♠ Un voucher para un Spa
♠ Un set de cremas mágicas anti-age
♠ Y si no me traéis nada de esto, al menos haz que me toque la lotería

Me sentí tan bién como una niña pequeña pidiendo caprichos, si, esa era la palabra, no había nada en esa lista que mi hiciera "falta". Asi que repasé una vez más la lista, pero matizándola y así quedó.

♥ Tráeme ganas de comunicarme, de expresarme y de hacerlo bién... hablo cada día con mi padres, mis hermanos y mis amigas, un iPhone no vale el estar en contacto con mi gente.

♥ No me traigas la guitarra, mejor, acercame a la música, que con la guitarra que me regaló mi viejo de niña ya hago, eso si... tráeme ganas de disfrutar de mis tardes de melodias desafinadas pero tan terapéuticas.

♥ Tráeme cada día un plato de comida caliente, me dá igual si lo tengo que hacer yo o un robot.

♥ Una bici nueva, no. Prefiero que me dejes en una cajita dosis de energía para hacer deporte.

♥ Bolsos, zapatos y botas... más todavía? no tengo muchísimos, pero más sería derrochar. De verdad, que no los necesito.

♥ Un viaje... si no es mucho pedir a Argentina, que el mejor Hotel 5 estrellas del mundo es la casa de mis padres.

♥ Una ducha caliente, de la que mucha gente no goza. Creéme que el spa no lo preciso.

♥ El set de cremas antiarrugas, pero que quiero inventar? el paso de los años va dejando experiencia en mi, y a esa no quiero ocultarla bajos mis futuras arrugas, tiraré del refrán de Adolfo Dominguez "La arruga es bella". Creo que podré sobrevivir.

♥ La lotería... te cambio cualquier número de la lotería ganador con tal que en vez de "traerme" no te lleves mis ganas de escribir, de cantar, de alimentarme, de hacer deporte, de ver a los míos, de tener siempre las necesidades básicas cubiertas, porque todo eso si que no tiene precio.

Gracias Papá Noel, dejaré de confundir "deseos" y "necesidades".